Es un tratamiento capilar que busca alisar el cabello de forma permanente. Utiliza una combinación de productos químicos y calor para romper las uniones internas del cabello y lograr un alisado duradero. Este tratamiento es conocido por su capacidad para transformar cabellos rizados u ondulados en mechones lisos y brillantes, con un efecto que puede durar meses.
El cabello tratado con alisado japonés no vuelve a rizarse ni ondularse, aunque las raíces sí crecerán con su textura natural.
Eliminación del frizz: Ayuda a controlar el encrespamiento y el volumen, dejando el cabello liso y manejable.
Desventajas:
Posible daño:
Es un tratamiento químico que puede ser agresivo, especialmente si el cabello ya está dañado.
Requiere mantenimiento:
Es necesario retocar las raíces cada cierto tiempo para mantener el efecto alisado.
No apto para todos:
Se recomienda evitar este tratamiento en cabellos muy dañados o teñidos recientemente.